Whitsunday Islands

09.05.09 / Viajes / Author: paula
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El fin de semana pasado, aprovechando el mini-puente del 1 de mayo, nos fuimos a las Whitsundays. Por fín, un destino de calor. De playa, sol y buceo. Ésto típico que nos venden en los anuncios de turismo de Australia y que todavía no habíamos catado.

MatrículaY es que, como ya sabréis, el clima en Sídney no es muy distinto al de Asturias. Los veranos un poco más calurosos, pero los inviernos son de lluvias y frío moderado. Queensland es la casa del sol, la Gold Coast, el surf, la Barrera de Coral. Como dicen las matrículas de sus coches “Sunshine State”.

Nos juntamos 8 de la oficina, más Ilonka, que es la becaria en la Cámara de Comercio y Cristina, la prima de Rocío que está de visita. Además, luego se nos juntó Enric, un amigo de Rocío (que no sé muy bien de dónde salió, la verdad jaja) para compensar el 9 chicas-contra Olimpio :) Cogimos un avión (dos) hasta Mackay, y allí alquilamos dos coches para llegar hasta Airlie Beach, centro neurálgico del turisteo de la zona, desde donde salía nuestro “crucero” al día siguiente.

Las Whitsundays son 74 islas situadas en el extremo final de la Gran Barrera de Coral y la única forma de llegar a ellas es, evidentemente, por barco. Nosotros nos alquilamos un “crucero” de dos días y dos noches en el que se nos incluía el alojamiento y la comida, la ruta por las Whitsundays y el snorkeling (buceo con tubo y aletas).

Inclinación

Inclinación

El barco resultó ser un velero de 25 metros de eslora en el que íbamos 28 persona más 3 de tripulación, y nada más llegar nos informaron de dos noticias sobre el agua: 1) que éramos “eco-friendly” y por ello las duchas se limitaban a 30 segundos por persona y día 2) que éramos un “sailing boat” y por ello íbamos a navegar inclinados a hasta 45º y chupando agua como campeones. Además, nos quitaron a todos los zapatos antes de entrar y nos los metieron en una bolsa que se guardó el capitán.

Lo de crucero resultó ser un eufemismo, pero nos divertimos como niños, teniendo que hacer de voluntarios para izar las velas y cambiar de rumbo, y trasladándonos de un lado al otro del barco a 45º cada vez que el viento soplaba del otro lado, empapándonos de agua y no pudiendo sacar las cámaras de fotos a la cubierta.

Por suerte nos hizo bastante buen tiempo y pudimos estar arriba sin problema. Abajo uno se mareaba bastante, sobre todo en la litera de Zulema y mía, que era la peor del barco: litera superior de cama “doble” para compartir justo entre el baño y la cocina, y con unos 50 centímetros de distancia entre el techo y el colchón.

Barco

Nuestro British Defender, con su canguro boxeador como bandera

Nuestro British Defender, con su canguro boxeador como bandera

Por lo demás… 2 días tirados al sol en la cubierta de un barco, con ésto como vistas:

Whitsundays

Sólo nos bajamos del barco 2 veces. La primera para hacer snorkeling, y la segunda para visitar Whitehaven Beach. Yo, realmente pensaba que íbamos a para más, y ver más playas paradisíacas de esas de las postales, pero no, no nos daba tiempo a mucho más. Aunque la verdad es que sólo con lo que vimos ya flipamos. Cómo para ver más…

Para el snorkeling paramos en dos playas, ninguna de las dos espectaculares por encima, pero impresionantes por debajo. Yo había leído que las Whitsundays eran el final de la Gran Barrera de Coral y que no eran en absoluto tan impresionantes como la zona de Cairns. Pues no he estado en Cairns, pero creo que ésto ha sido lo más guay que he hecho en mi vida. Para mí, fue super impresionante. Nos dejaron a 5 metros de la arena y nada más meter la cabeza en el agua nos encontramos a un pez Napoleón de, yo creo, al menos un metro. Parecía que tan cerca de la costa, y tan poco profundo, no iba a haber nada. Nada más lejos de la realidad. Lo que había ahí debajo era totalmente impresionante. Corales de todas las formas, texturas y colores, a unos centímetros de tí (no llevábamos aletas, sino nos hubieras cargado la mitad del coral) y peces… de todas las formas, colores y tamaños. Vimos de todo, incluso una familia de peces payaso “Nemo”, que nos indicó nuestro “grumete” donde vivían.

Un Nemo tímido

Un Nemo tímido

La verdad es que por mucho que diga no puedo describir lo que me encantó ver todo aquello. Sirva como dato que las dos veces que nos metimos, el grumete tuvo que venir a por mí porque me quedé la última para regresar al barco. Metes la cabeza ahí dentro, empiezas a nadar, nadar, nadar y te sientes como si estuvieras en las profundidades del océano más hondo. Pero de repente sacas la cabeza y te das cuenta de que estás a 10 centímetros de la arena de la playa. Los peces, pasan a tu lado como si nada, de uno en uno, de 10 en 10 o de 1000 en mil. Rosas, azules, verdes, negros… como los corales, con todas las formas y colores que se puedan imaginar. Como buenos turistas nos compramos unas cámaras subacuáticas, aunque los resultados no fueron tan buenos como me hubiera gustado. Lo que yo vi en realidad, fue lo mismo que te aperece cuando tecleas “coral reef” en Google imágenes :D

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Después, nos fuimos hasta Whitehaven Beach, posiblemente la mejor playa del mundo. Técnicamente no estuvimos en Whitehaven, sino en Hill Inlet, justo al otro lado, pero desde donde está el mirador para verlo todo. Nada más llegar al mirador empezó a llover, así que las nubes nos chafaron un poco los colores del paisaje, pero aún así, es impresionante. En el post de Tasmania dije que la Bay of Fires era probablemente la playa más bonita en la que había estado, pero las cosas en este país cambian así de rápido, y Whitehaven se han puesto en el número del ranking.

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Nunca había visto algo igual. No es sólo el agua transparente y la arena blanca (que es 98% puro sílice, del que se usa para hacer el cristal más fino). Lo peculiar del sitio son los niveles que tiene el agua y los bancos de arena que se forman, que hace que el mar se vea en diferentes tonalidades. Lamentablemente, mis fotos no quedaron todo lo bien que quisiera y lo que se ve aquí no es ni la mitad de bonito que lo que yo vi. Si tenéis curiosidad por ver más fotos más ‘profesionales’, podéis mirar en internet, por ejemplo aquí, sólo la imagen que se ve desde el Google Maps habla por sí sola.

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Por supuesto, aunque estaba lloviendo, tuve una necesidad imperiosa de bañarme en esa playa. Probablemente no vuelva a allí en mi vida, así que no pude pasar sin hacerlo. Sólo Olimpio y yo nos bañamos, y el agua estaba impresionantemente caliente (no como en Sídney!!!!!!)

Éstas fueron nuestras únicas paradas. Cuando el velero volvió al puerto, todavía teníamos unas cuantas horas hasta nuestri avión, así que preguntamos a los locales y nos recomendaron ver las Cedar Creek Falls, según ellos, la única otra atracción turística de la zona. Era una cascada bonita, pero nada demasiado impresionante. Y vimos un par de tortugas nadando por allí. En principio nos deberíamos haber encontrado unas cuantas por el mar de las Whitsundays, pero no hubo suerte, así que nos tuvimos que conformar con verle la cabeza a un par de agua dulce. (Y cuando digo tortugas quiero decir tortugones, no tortuga tamaño tienda de animales).

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El bajón de la vuelta a la oficina, donde realizo un trabajo que odio (si se le puede llamar trabajo) fue bastante pronunciado. Y el pensar cómo nos cargamos el mundo y que cada vez quedan menos sitios como éste también me produce bajón, pero ese es otro tema…

La próxima estación es mucho menos exótica. Nos iremos a conocer Melbourne, la ciudad australiana en la que creo que debería estar viviendo :(

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Airlie Beach: Bares, hostales y tiendas de bikinis

La amiga-serpiente que nos recibió en la cascada

La amiga-serpiente que nos recibió en la cascada

Compañeros de coche

Compañeros de coche

Anochecer en el mar

Anochecer en el mar

Comments: 5

Tu padre // Mayo 10th, 2009 - 3:51

Joder, vaya pasada,y a ver si crees que el trabajo que tengo yo es ameno.

Victor // Mayo 11th, 2009 - 0:05

No es el barco el único medio para llegar a las islas!! Hamilton Island tiene aeropuerto :P

paula // Mayo 11th, 2009 - 10:34

Joeeer, luego dicen en la oficina que yo soy una quisquillosa… jajajaja

mami // Mayo 11th, 2009 - 12:50

que maravilla de paisajes y de palayas como me gustaria cambiarme por ti aunque solo fuera para comtemplar una puesta de sol en una de esas playas

Riva // Mayo 21st, 2009 - 21:42

Joder, os montais unos buenos planes, la verdad que parece todo muy espectacular y ya me imagino que ni las fotos ni tus palbras llegan ni a un 1% de lo espectacular que es en realidad.

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